Bob Sutcliffe. Obituario

Bob Sutcliffe. In memoriam

Koldo Unceta y Eduardo Bidaurratzaga

 

El pasado 23 de diciembre falleció Bob Sutcliffe, economista de origen británico cuya larga trayectoria académica y militante se desarrolló en distintos países, y que, durante sus últimos 25 años de vida profesional, trabajó en la UPV/EHIU y en el Instituto Hegoa.

Bob Sutcliffe nació en Stourport, Worcestershire, en 1939. Su curiosidad vital, y el interés por el mundo que le rodeaba, le llevó a recorrer Europa junto a un amigo cuando aún contaba solo con 15 años. Más tarde, siendo alumno en el Worcester College de Oxford, viajó a Zambia (entonces Rodesia del Norte), país al que volvió de nuevo después de graduarse. Siempre contaba que sus vivencias en Africa, cuando aún era bastante joven, le llevaron a interesarse más y más por las cuestiones relativas a la privación humana y a las desigualdades internacionales.

Con posterioridad, durante dos años, realizó estudios de postgrado en Harvard, de donde regresó al Reino Unido para integrarse como docente en el Jesus College, en Oxford, y como investigador en el Institute of Economics and Statistics de esa misma universidad.  Sin embargo, sus inquietudes intelectuales, sociales y políticas le llevaron, a principios de los años 70, a renunciar al mundo académico de Oxford, con el objetivo de conocer mejor e involucrarse más directamente en los problemas del desarrollo.  Durante esa época visitó diversos países trabajando para distintas Agencias de NN.UU., viviendo un tiempo en Cuba mientras realizaba labores para la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura).

A mediados de los 70 volvió a la docencia y a la investigación para trabajar en la Universidad de Kingston (entonces Kingston Polytechnic). Sin embargo, tal como había sucedido en Oxford, pocos años después renunció a su plaza y volvió a marcharse fuera del Reino Unido. Primero estuvo durante dos años dando clases en la Universidad de Massachusetts Amherst, para después, a mediados de los años 80, marchar a Nicaragua donde impartió docencia en la UCA.

Sería ya en 1988 cuando Bob llegó a Bilbao, primero de visita, pero en seguida para instalarse en el País Vasco en la que sería su etapa más larga, pues permaneció allí de manera continuada, con pequeños paréntesis para dar algunos cursos en universidades británicas o norteamericanas. Su llegada al País Vasco coincidió con los primeros pasos del Instituto Hegoa, proyecto en el que se interesó vivamente y en el que participaría de manera activa hasta su retiro definitivo.  Combinó su trabajo de investigación en Hegoa –en donde ejerció como responsable de investigación e impulsó numerosas iniciativas en ese campo- con la docencia como profesor del departamento de Economía Aplicada I de la UPV/EHU, dando clases de Economía del Desarrollo tanto en cursos de licenciatura como en programas de postgrado. Instalado en un pequeño caserío en Ajangiz, a las afueras de Gernika, Bob Sutcliffe estuvo más de 25 años trabajando en Euskadi, y en 2015, con su salud ya bastante quebrantada, regresó al Reino Unido para pasar allí retirado sus últimos años, cerca de sus hermanas y hermano.

Sería imposible resumir en pocas líneas la vasta contribución de Bob a la economía crítica y a los estudios de desarrollo, por lo que resaltaremos tan solo algunos aspectos de la misma.

En uno de sus primeros trabajos, sin duda influido por su experiencia africana, colaboró con Peter McEwan en la edición, en 1965, del libro The Study of Africa, en el que participaron diversos especialistas relacionados con la economía y la política de ese continente. Sobre esta cuestión volvería muchos años después, con un artículo titulado Africa y la crisis económica mundial (1991).

A lo largo de los años 70, Bob Sutcliffe participó activamente en los principales debates que, en el seno de la intelectualidad de izquierda, se llevaron a cabo en torno al imperialismo, la industrialización periférica, y el alcance de los enfoques de la dependencia, en la estela de los debates abiertos por Paul Baran, los cuales despertarían posiciones contradictorias, y hasta encontradas, dentro del campo marxista.  En este ámbito de preocupaciones, Bob publicó en 1971 Industry and Underdevelopment, libro en el que plantearía una perspectiva abierta sobre la cuestión, alejándose de posiciones excesivamente rígidas a la hora de evaluar las posibilidades de los procesos de industrialización periféricos dentro del sistema capitalista. Una posición que Sutcliffe reiteraría poco después, en 1972, en el libro editado junto con Roger Owen Studies in the Theory of Imperialism en el que se resumirían las contribuciones realizadas por diversos autores en un seminario que, bajo ese mismo título, habían organizado Sutcliffe y Owen en Oxford entre 1969 y 1970, y en el que participaron, entre otros, Tom Kempt, Michael Barratt Brown, Hans-Ulrich Wehler, o Harry Magdoff.

Iniciada ya la crisis del capitalismo de postguerra, Bob Sutcliffe publicó en 1972 British Capitalism, Workers and the Profits Squeeze en coautoría con su gran amigo y colaborador Andrew Glyn, que fue también editado en EE. UU. con el título Capilalism in crisis.  El libro se convirtió en un clásico entre el movimiento de economistas socialistas en esa década pero, además, trascendió más allá de los círculos militantes para tener un gran impacto en el debate económico.  En torno a ese mismo tema, Bob Sutcliffe publicaría unos años después -una vez ya inaugurada la era de propuestas neoliberales de Thatcher y Reagan- Hard Times: The World Economy in Turmoil (Arguments for Socialism) (1983) libro en el que subrayaba algunos aspectos de la crisis y desarrollaba una fuerte crítica a las posiciones –que él consideraba de corte nacionalista y contrarias a una perspectiva realmente socialista- que estaban surgiendo en esa época entre algunos sectores de los sindicatos, el laborismo, y la intelectualidad de izquierdas en el Reino Unido.

Ya en 1987 Bob escribió The Profit System: The Economics of Capitalism, en coautoría con Francis Green, una obra de gran relevancia en la que, sin abandonar los análisis sobre las características estructurales del capitalismo y los caminos posibles para su transformación, ni los debates más teóricos sobre el desarrollo,  los autores profundizaban en diversos aspectos relacionados con la compleja realidad de los procesos estudiados y específicamente con los problemas relativos a las necesidades humanas. Ya unos años antes, en 1984, cuando escribió Industry and Underdevelopment Reexamined, artículo en el que volvía sobre su libro de 1971, y que fue publicado en The Journal of Development Studies, refiriéndose a los economistas del desarrollo y sus análisis generales, Bob había escrito que “no podemos dar por bueno que el sufrimiento de cualquier persona pueda considerarse aceptable en interés de la abstracción del progreso humano. Debería obligarnos a contribuir a la búsqueda de una vía más humana hacia el desarrollo económico que el áspero camino representado por la industrialización realmente existente”. Esta perspectiva no la abandonaría ya hasta su muerte y, en las dos últimas décadas de su vida académica, dedicaría numerosos esfuerzos a estudiar cuestiones como la privación humana, la crisis medioambiental, la desnutrición y el hambre, las migraciones, o los efectos del VIH/SIDA, entre otros temas que él consideraba parte importante de las desigualdades globales.

De acuerdo a todo ello, en los trabajos realizados en el marco de Hegoa y de la Universidad del País Vasco Bob Sutcliffe fue profundizando en algunos de los temas mencionados.  Fue pionero entre los autores de extracción marxista a la hora de interesarse por el enfoque de las capacidades propuesto por Amartya Sen, y que daría origen a las propuestas sobre el Desarrollo Humano del PNUD.  A esta cuestión dedicó su primer trabajo de investigación en Hegoa, que sería publicado en 1993 con el título Desarrollo Humano. Una valoración crítica del concepto y del índice. La figura de Bob resultaría determinante a la hora de hacer de la cuestión del Desarrollo Humano un tema central de investigación y difusión en Hegoa durante bastantes años, incluyendo la celebración del Congreso sobre Desarrollo Humano en 1999 que reunió a la mayor parte de los economistas y científicos sociales del desarrollo de España y a otros llegados desde diversos lugares. En relación con este mismo tema, Bob participaría unos años después, junto a otros especialistas, en la obra colectiva Human Development in the era of globalization: essays in honor of Keith Griffin (2006).

También la cuestión del medio ambiente y la sostenibilidad, en relación con el desarrollo, atrajo el interés de Bob en los primeros 90, publicando en esos años diversos trabajos sobre el tema como Desarrollo, Subdesarrollo y Medio Ambiente (1990), o Pobreza, Desarrollo y Medio Ambiente (1992).  La posibilidad de que ambas preocupaciones –la relativa al desarrollo humano y el bienestar de las personas de un lado, y la que afecta a la sostenibilidad medioambiental por otro-, representadas en los paradigmas del Desarrollo Humano y el Desarrollo Sostenible, fueran compatibles, y pudieran converger hacia un paradigma integrador como el Desarrollo Humano Sostenible fue discutida por Bob en Development after ecology (1995), trabajo publicado posteriormente en castellano en Ecología Política, con  el título Desarrollo frente a Ecología. En ese influyente trabajo, Bob Sutcliffe prevenía frente a posiciones bienintencionadas pero carentes del suficiente rigor sobre dicha convergencia, haciendo notar los conflictos existentes entre ambos planteamientos, derivados en buena medida de las distintas interpretaciones posibles sobre los dos conceptos.

En línea con su preocupación por estudiar y profundizar en diversos aspectos de la privación humana, durante algunos años Bob dedicó asimismo importantes energías al tema de la desnutrición y el hambre. Con tal motivo, impulsó y dirigió un seminario de debate durante los años 1993 y 1994 que dio origen a la obra colectiva, coordinada por él y titulada El Incendio frío, Hambre, desnutrición y desarrollo (1996), en la que participó una quincena de profesores e investigadores de Hegoa.

Otro de los asuntos que ocuparon con mayor intensidad sus esfuerzos de análisis e investigación –y también de denuncia- fue el de las migraciones.  Fruto de esa labor, en 1998 publicó su obra más completa a este respecto, Nacido en otra parte: un ensayo sobre la migración internacional, el desarrollo y la equidad. Sin embargo, no sería su único trabajo en esta línea, ya que en años posteriores publicaría otros como Paso de fronteras en el nuevo imperialismo (2003), El PNUD y la migración (2010), o Migración e Inquisición en el siglo XXI (2014), el último texto que publicaría antes de retirarse definitivamente. Además, en 2006 había coordinado un número monográfico de la Revista de Economía Mundial dedicado a las Migraciones Internacionales, en el que, junto a él, participaron diversos especialistas en el tema.

En esta línea de preocupación por profundizar en aspectos concretos de la marginación y la privación humanas, Bob Sutcliffe dedicó también esfuerzos a trabajar sobre la cuestión del VIH/SIDA, asunto que vivió con especial sensibilidad como miembro de la comunidad gay a la que pertenecía.  Fruto de esos esfuerzos fueron trabajos como Las bases de una política racional contra el SIDA: un análisis comparativo a escala internacional (1994), o El VIH y sus colaboradores (2008).

La energía empleada por Bob Sutcliffe para investigar y difundir aspectos concretos de la pobreza y la marginación humanas no supuso en modo alguno el abandono de sus preocupaciones por el estudio de las dinámicas generales del sistema capitalista y los procesos de desarrollo a escala mundial, los cuales habían centrado el grueso de su atención en épocas anteriores. Algunos de los textos publicados sobre estas cuestiones en su última etapa fueron El Nuevo Orden Capitalista ¿global, pero sin líder? (1995), Still underwhelmed: Indicators of globalization and their misinterpretation (1999) ambos trabajos realizados en colaboración con Andrew Glyn; The place of development in theories of imperialism and globalization (1999);  ¿Cuántos capitalismos?: El materialismo histórico en los debates sobre el imperialismo y la globalización (2002); Imperialism Old and New: A Comment on David Harvey’s The New Imperialism and Ellen Meiksins Wood’s Empire of Capital (2006); o Marxism and Development (2008), publicado en  el International Handbook of Development Economics y, meses después, en castellano en Mientras Tanto 107.

Sin embargo, los textos más conocidos y divulgados de Bob Sutcliffe durante sus últimos años de trabajo fueron probablemente los dedicados a mostrar gráfica y estadísticamente las desigualdades internacionales en sus más variados aspectos. La preocupación por explicar de manera sencilla y atractiva distintos aspectos de las dinámicas del capitalismo global ya se había hecho presente con la publicación, en 1992, de La carga de la deuda externa: una exposición gráfica comentada, y continuaría posteriormente con la edición de ¿Un mundo más o menos desigual? La distribución mundial de la renta en el siglo XX (2002) o World Inequality and Globalization en la revista Oxford Review of Economic Policy (2004) pero, sobre todo, con 100 Ways of Seeing an Unequal World (2001) y su versión actualizada en castellano 100 imágenes de un mundo desigual (2005), texto que adquirió una gran difusión y que fue revisado en 2011 en La desigualdad mundial actualizada.

No obstante, la vida de Bob Sutcliffe no puede resumirse en su trayectoria académica, ni en su vasta obra. Bob, además de un académico exigente con el rigor y alejado de asuntos y debates accesorios o triviales, fue ante todo un militante de la vida, una persona comprometida intelectual, social y políticamente con todo tipo de luchas a favor de las personas más discriminadas y desfavorecidas. Durante una época llegó a involucrarse directamente en la lucha política de la izquierda británica, militando –a finales de los 70 y principios de los 80- en la “Liga Socialista de los Trabajadores” de orientación trotskista, aunque su radical independencia de pensamiento le llevaría a abandonar pronto su adscripción partidista, que no militante, pues durante toda su vida siguió siendo un socialista y un internacionalista convencido, apoyando diversas causas y propuestas emancipatorias.

Fue también un enamorado de la pintura y de la música. Le gustaba dibujar, lo que haría durante muchos años para su propio placer, y tocaba varios instrumentos, entre ellos el clarinete. Pero sus grandes pasiones eran la ópera y la música clásica, que sonaban habitualmente en su casa de Ajangiz mientras trabajaba. Durante su etapa en Nicaragua, mediados los años 80, Bob llegó a realizar un programa de radio, de carácter semanal, dedicado a la ópera, programa que inauguraría con Madame Butterfly lo que, según su amigo Arthur MacEwan se debió a que Bob vio su mensaje antiimperialista como especialmente apropiado para la Nicaragua de aquellos momentos.

Para los economistas del desarrollo y, más en general, para todas gentes del mundo de la economía crítica y del pensamiento social alternativo, la muerte de Bob Sutcliffe representa la pérdida de un gran referente. Para los miles de personas que se beneficiaron de sus enseñanzas, plagadas de sabiduría y de ironía, Bob será siempre el profesor que permanecerá imborrable en el recuerdo. Y para quienes tuvimos la suerte de colaborar estrechamente con él, de compartir preocupaciones, de contar con su crítica siempre amable y atinada, y de empaparnos de su preocupación por el rigor y el compromiso intelectual, su desaparición representa la marcha de alguien que, en algunos aspectos, cambió nuestras vidas. Imposible olvidarle.

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